Rrrwgg

No pesque más resfriados, mejor pesque pescecitos en el mar. Después devuélvalos al agua y déjelos volar.

lunes, 22 de febrero de 2010

Venatus Amoris

El amor es una cacería. Desde tiempos remotos ha sido así. Su nombre era Ann, y sorprendentemente, ella me cazó a mi. Todo ocurrió la primera semana de clases, de mi segundo año de universidad. Ella llegó de la nada, nadie parecía conocerla ni saber algo de ella. Y yo tampoco, solo se que, en el momento que cruzamos nuestras miradas, mi destino se vio sellado. Sus ojos eran verdes, casi transparentes, sus labios suaves y tiernos. Su rostro era perfecto, todo en ella lo era y yo, joven e ingenuo, caí facilmente en su trampa letal. Despues de tres meses me vi a mi mismo frente a un espejo. Y aquí es donde estoy ahora, con mi camisa blanca favorita, manchada de sangre, sudando frio y con el revolver en una mano. El amor es una cacería, y ella, cual cazador, calculaba friamente sus pasos, de acuerdo a los mios. Sabía que había tomado el revolver, así que tomó el rifle y salió en mi busqueda. Sabía que había venido a mi departamento porque, en esta ciudad, no tengo más a donde ir. Sabía que yo estaba en mi cuarto, buscando mis cosas, porque lo que más quiero en este momento es marcharme lo más lejos posible de ella. Acaba de volar el pomo de la puerta. Esta cruzando la sala a paso acelerado. Camina, en este momento por el pasillo, desde aquí puedo oir su respiración. Está detras de mi ahora mismo, apuntandome con el rifle. Dijo algo que no pude comprender...

El amor es una cacería. Ahora ella está en el suelo de mi habitación, deborando lentamente mi carne, disfrutando el calido sabor de mi sangre, saciando su hambre mortal. Ella siempre fue el cazador. Y yo solo fuí otra más de sus presas...

No hay comentarios:

Publicar un comentario